Los dildos y las reinas

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o debo decir, ¿las reinas del dildo?

Por allí escribió una muy inteligente, luchadora y trabajadora filósofa (Beatriz Preciado) en su libro Manifiesto Contrasexual, que el nombre “consolador” suena machista, como el consuelo de la pobre dama que está sola y desesperada y prefiere usar el término anglosajón “dildo” (que tiene una historia interesante igualmente) por que como mejor no pudo decir, “el pene es un dildo de carne” 😉 … siempre fiel, poderoso y amable.

A pesar que el comercio ha llevado la figura del dildo a niveles de presencia mediática inimaginables hace unos 10 o 15 años, lo que refleja que mi comentario sobre “las reinas del dildo” intuya el título de una película pornográfica (usualmente barata y machista, no la belleza del porno para chicas) y no el tema que quiero mencionar – que es el nacimiento del dildo eléctrico (vibrador) durante la liberal, bajo el punto de vista de aquella época, y conservadora desde el nuestro, época victoriana en la Inglaterra de la revolución industrial (se refiere al extenso reinado de la reina Victoria 1837-1901). Por supuesto que me inspira una película estrenada hace un par de años llamada “Hysteria” que ataca el tema de una manera muy inglesa – al menos lo intenta. Alerta, esto no es una crítica de cine, simplemente un bla bla bla común, que me nace de la historia y de sus recobecos.

El primer dildo de la historia – según el todopoderoso Wikipedia – data del año 27.000 AC (si, antes de Cristo), para aquellos que sonríen, critican y se sonrojan al escuchar esa palabra – dildo, consolador. Así que la pornografía y la “perdición” es más antigua que muchas de nuestra “tradiciones” – lo que nos lleva a pensar que tal vez, no es tan depravado ;). La película muestra la historia de un inventor, bastante conservador y enfocado en la ciencia, llamado Joseph Mortimer Grenville, mejorando el invento de otro emprendedor que invento una versión algo más incómoda; un vibrador de vapor; que sufrimiento…

¿Qué problema querían solucionar estos inventores, hombres de ciencia? ¿Otorgar placer a la reina y sus súbditas – orgasmo femenino para todas, la verdadera democracia erótica? ¿Salvar la raza humana de la frustración sexual? ¿Poner la primera piedra de la industria de juguetes sexuales?; la verdad no. La razón principal era crear un producto, mecánico, para facilitar el trabajo de los hombres, ginécologos, ciencia en aquel momento incipiente, que desarrollaban lesiones musculares después de arduas horas de tratamiento con sus clientes femeninas.

¿De que se trataba este tratamiento? Era la solución recetada por los médicos de la época a la temida “histeria femenina”, filas de mujeres deprimidas y tristes, histéricas sin razón aparente. Todo esto se solucionaba con masaje en la zona vaginal que generaban “convulsiones paroxymales”. No te rías, somos seres humanos… y pensar que aún hoy se habla de la sexualidad como un elemento casi extraterrestre. Continuando, ciertos hombres de ciencia veían mejoría en el estado de ánimo crónico de pacientes tratadas con este sistema – pero estos mismos hombres de ciencia sufrían de espantosos dolores y lesiones musculares – y puedo segurar que no solo en los brazos, se imaginarán el sufrimiento 😉 Era la alternativa de consultorio a consejos médicos tales como montar a caballo de espaldas.

Como muchos inventos de la época, fue un éxito en la industria de la medicina, y muchos años después sigue la estela de los ordenadores personales y los teléfonos; uno para cada una. A pesar que he mezclado “vibrador” y “dildo”, la verdad que el amor es el mismo y la historia habla y nos recuerda que “si no sabes de donde vienes, nunca sabrás hacia donde vas”. Amiga, querida lectora, joven, madura, madre, adolescente… NO creas en prejuicios, conoce tu cuerpo.

Eso si, tu – Que disfrutes, conozcas y enfrentes tu sexualidad de mujer no significa promiscuidad, que te dejes usar como objeto o te presentes como una barata; son cosas muy diferentes. No seas tímida, conoce, quiére y ama tu cuerpo, así podrás enseñar a otros a quererlo y que puedas disfrutar. Por que para ser objeto, mejor visita la más cercana tienda erótica y déjate acompañar de uno de los inventos del siglo – o de los conocimientos de las mujeres prehistóricas. NO eres un objeto – pero SI eres sexual…

Besos a todas las mujeres… Me encanta esto de la historis y el sexo, creo que seguiré escribiendo mucho al respecto.

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